¿Adiós al dinero B? El verdadero valor del Bitcoin y Ethereum (Bitcoin 2.0)

19 ago

La Wikipedia dicta:

Bitcoin, también Bitcóin3 (signo: ฿; abr.: BTC, XBT4 ) es una criptodivisa descentralizada concebida en 2009 por Satoshi Nakamoto. El término se aplica también al protocolo y a la red P2P que lo sustenta.

Las transacciones en Bitcoin se realizan de forma directa, sin la necesidad de un intermediario. Al contrario de la mayoría de las monedas, Bitcoin no está respaldado por ningún gobierno ni depende de la confianza en ningún emisor central,5 sino que utiliza un sistema de prueba de trabajo para impedir el doble gasto y alcanzar el consenso entre todos los nodos que integran la red.6

Bitcoin es un proyecto relativamente nuevo que se encuentra en evolución. Por esta razón, sus desarrolladores recomiendan ser cautos y tratarlo como software experimental.7

Da la casualidad, con toda esta moda de las monedas virtuales, que justo al lado de nuestra oficina, está la oficina más grande de las Crypto Currencies en Estados Unidos, Bitrópolis. Brock, miembro del consejo del Bitcoin Foundation y fundador de la oficina, estuvo en nuestra oficina de Kuapay durante un buen rato discutiendo sobre el futuro del Bitcoin y las demás monedas virtuales. Su conclusión, igual que la que le he oído decir a Myron Scholes, es que el Bitcoin como moneda en realidad tiene un valor muy pequeño. El Bitcoin es una forma de especulación que puede que salga muy bien -los analistas ponen su valor alrededor de los $10.000 dólares a finales del año que viene. Todos los que saben algo de Bitcoins saben que esto es una apuesta binaria, donde el Bitcoin puede desaparecer, y valer cero, o puede encontrar su espacio en las remesas internacionales, y por tanto, tener un valor tangible.

Si miramos con detalle el funcionamiento del Bitcoin encontraremos que en realidad los Bitcoins no existen. Es decir, no existe como tal una linea de texto o un fichero que sea un bitcoin. Lo que existen son las transacciones que se han realizado desde los orígenes de la moneda. Este sistema transaccional es donde realmente está puesta la mirada de todos los expertos financieros que entienden el Bitcoin.

El Blockchain

Los Bitcoins tienen por detrás un complejo lenguaje de programación y compilador que convierten todas las operaciones que se realizan con la moneda en meros programas computacionales. Para mirar cuántos Bitcoins hay en una cuenta no puedes ir a dicha cuenta y mirar un número sino que tienes que recorrer toda la historia de transacciones y construir  el balance de la cuenta a día de hoy. Toda la historia transaccional completa de los Bitcoins reside en un único lugar llamado Blockchain. Cada vez que quieres mirar alguna información actualizada sobre tu cuenta, tienes que descargarte del Blockchain las últimas transacciones que no tengas ya almacenadas y construir el balance de nuevo. Técnicamente existen algunos atajos a este cálculo tedioso que requiere que te descargues más de 5 Gigabytes de información para tener un mínimo de información suficiente para calcular tu balance.

Sebastián Vidal, compañero en Sistemas de Tuenti y co fundador de Kuapay tardó hace un año en descargarse el Blockchain más de dos días, teniendo una conexión en su casa de casi 50 Megabits, demostrando así que se tarda menos en abrirse una cuenta en un banco que crearse una cuenta en el Bitcoin.

Si ignoramos el problema de escalabilidad, el Blockchain da un sin fin de ventajas. Por ejemplo, saber de manera exacta cómo estaba la cuenta en el instante que quieras mirar, sin ningún margen de error, además de saber dónde están cada uno de los Bitcoins que han pasado por dicha cuenta, dándonos la historia de cada moneda desde su origen hasta el día de hoy:  adiós al dinero en B.

Siendo uno de los primeros protocolos que salieron a la luz como moneda virtual, tiene una serie de limitaciones que hacen que los programas que puedes ejecutar en esta moneda se limiten a ser meras transacciones sin ningún tipo de complejidad añadida. Además, estas transacciones solamente pueden ser iniciadas por las personas dueñas de las cuentas o Wallets.

Ethereum

Estudiando un poco más las monedas y su evolución me encontré -hablando con un viejo compañero de Tuenti, Kenny- con Ethereum. Una serie de desarrolladores escribieron un white paper al respecto de lo que estamos comentando en este post, la utilidad del blockchain para otros métodos que no sean solamente monedas virtuales. En este documento los fundadores discuten sobre la utilidad que un sistema completamente descentralizado y automatizado puede dar a contratos legales, hipotecas, incluso sistemas de almacenamiento descentralizado.

En estos momentos están en la infancia, y han conseguido levantar aproximadamente unos 24 millones de dólares en Bitcoins para poder lanzar la plataforma de pruebas que tienen a día de hoy a producción en seis meses.

// Aviso de zona Geek

Yo personalmente he estado trasteando con los clientes, especialmente el que está desarrollado en Go y he escrito ya algunos programas para definir contratos específicos en su red de pruebas actual. Si hacen todo lo que prometen, la plataforma realmente puede tener un sin fin de posibilidades…

// Fin zona Geek

Os adjunto un video de los fundadores donde explican el potencial de la plataforma. Aviso que el lenguaje que usan es bastante avanzado, pero si has llegado hasta aquí no deberías de tener problemas :)

La razón de que haya puesto Ethereum en este Post es porque dentro del mundo de las monedas virtuales, esta plataforma es la única que ha conseguido levantar formalmente suficiente capital para lanzar la plataforma en vez de la propia moneda virtual. Esto es lo que los hace tan diferentes del resto, incluido el Bitcoin.

Veamos todo esto con ejemplos

Para dar un buen ejemplo, en el mundo financiero convencional, cuando transfieres dinero entre dos cuentas bancarias, ambos bancos tienen un histórico de transacciones donde guardan que tú has hecho una transferencia de tanto dinero a otra cuenta corriente. Por otro lado, el banco de destino hace lo mismo. Finalmente, ambos bancos, para poder conciliar sus cuentas, intercambian estos ficheros y casan que todo esté bien hecho. Normalmente hay entidades como el banco central o el Banco de España en el caso de España que se encargan de que estas conciliaciones se hagan adecuadamente.

En el caso del Bitcoin, cuando alguien decide transferir balance de Bitcoins a otra cuenta (en el mundo del Bitcoin, las cuentas se les llaman Wallets) lo que sucede es que el que origina la transacción en realidad crea un pequeño trozo de código fuente (en el lenguaje del Bitcoin) que dice algo así:

 

1. { "hash":"7c4025...", 
2.   "ver":1, 
3.   "vin_sz":1, 
4.   "vout_sz":1, 
5.   "lock_time":0, 
6.   "size":224, 
7.   "in":[ 
8.     { "prev_out": 
9.       { "hash":"2007ae...", 
10.        "n":0}, 
11.      "scriptSig":"304502... 042b2d..."}], 
12.      "out":[ 
13.        { "value":"0.31900000", 
14.          "scriptPubKey":"OP_DUP OP_HASH160 a7db6f OP_EQUALVERIFY OP_CHECKSIG"}]}

 

Este código es después firmado y enviado a la red de nodos de Bitcoins que hay repartida por el mundo. Cada uno de estos nodos concilia esta transacción en su propio código fuente (el famoso blockchain) y manda una aprobación de este código al resto de los nodos para avisarles que esta transacción está bien por su parte. Cuando esta pieza de código tiene la aprobación de suficientes nodos, entonces se da por válido que el monto de Bitcoins se ha movido de una cuenta a otra.

La mayor diferencia entre el Blockchain y el banco central en el caso de las transacciones convencionales es que el banco central mantiene un histórico de las transacciones, por lo que cuando se quiere devolver una transacción por cualquier motivo, tiene que ir en el histórico, marcar la transacción y volver a escribir otra de vuelta. Sin embargo, en los Bitcoins, no existe tal cosa como cancelación de transacción ya que todas las transacciones que acaban aprobadas dentro del Blockchain no son reversibles. Pero son modificables.

Para ver el potencial de Ethereum, pongamos otro ejemplo, donde en vez de un código fuente para hacer una transferencia, hacemos un código fuente que represente un préstamo a 10 días. Es decir, un programa que básicamente transfiera un monto específico de Bitcoins a otra cuenta y que al cabo de 10 días, esta cantidad vuelva a mi cuenta. Y en el caso de no tener suficiente en la cuenta de destino, entonces todo lo que se han usado en la cuenta de destino, independientemente de a dónde se transfieran durante esos 10 días, vuelvan a mí. Este programa va a hacer que cada uno de esas monedas, cuando sean usadas, tengan la condición de que en 10 días, si no se ha devuelto un total de monedas al acreedor, esa moneda va a ser devuelto automáticamente. Es decir, las monedas están marcados.

Los destinatarios terceros de las monedas de mi préstamo no van a ver el balance en su cuenta hasta que el préstamo se haya confirmado, y entonces, pueden optar por decirle al deudor que no le aceptan esas monedas, o sí, dependiendo de la confianza que tengan en él.

Si al cabo de 10 días se ha cumplido la condición del préstamo, entonces el programa finaliza la transacción y libera las monedas para que puedan ser usados por los terceros que han recibido las monedas. En el mundo financiero, esto no podría ser posible, y lo más probable es que el dinero que se ha prestado a terceros ya no sea recuperable en el caso de que el deudor no pague a tiempo su deuda.

Conclusión

Esto es lo que se llama un lenguaje programático financiero. Y es lo que realmente tiene valor de todas las monedas virtuales que han salido y siguen saliendo. Todas ellas tienen un Blockchain detrás, que va evolucionando con el tiempo y perfeccionan al Bitcoin a medida que siguen creciendo. Ese es el verdadero valor de todo este mundo virtual descentralizado de monedas, de donde las entidades financieras y los cuenta habientes pueden aprovecharse para mantener en línea a todos. Es decir, el problema que tuvo Caja Madrid con las preferentes no podría haber sucedido si dichas preferentes fueran una porción de código que hubiera mantenido marcados los Euros usados en dichas transacciones. En el momento en el que no se cumplieran las condiciones de las preferentes, entonces todo ese capital habría vuelto automáticamente a los que compraron las preferentes y se habrían eliminado dichas preferentes.

Lo mismo con los Bonos de los Estados, como el de Argentina, donde se habría podido evitar que Argentina pudiera no pagar, dado que los dólares usados por Argentina para pagar a otros serían dólares marcados que tendrían vuelta automática a los acreedores.

A priori, un sistema perfecto y que evita fraude. Pero como en todo sistema que creamos los seres humanos, existe un factor que nadie podrá evitar, que es que esos programas los siguen escribiendo las personas. Y al igual que los contratos, estos programas ejecutarán lo que se ha acordado entre las partes, por lo que si el acreedor no decide incorporar al programa la devolución automática, los Bitcoins nunca volverán a su cuenta en caso de que haya impago, porque el programa no tiene la cláusula que le permitiría realizar esto.

En conclusión, los Bitcoins y las monedas virtuales son un primer paso que el mundo financiero mira de reojo. Los grandes bancos experimentan en sus laboratorios y la NACHA en Estados Unidos (la asociación detrás del ACH) considera el protocolo financiero del Bitcoin (que no la moneda) de alto interés para su uso en la conciliación y clearing interbancario.

El Bitcoin y las monedas virtuales son lo que la Radio fue para Internet; un primer paso

Wojciech Szela (amigo y compañero de Kuapay y Tuenti)

Veremos en un futuro no muy lejano como cuando nos metamos en una hipoteca, en vez de firmar un papel, firmaremos digitalmente la hipoteca con nuestra clave privada, y que cuando queramos traspasar la hipoteca, lo que tengamos que hacer es desbloquear la hipoteca  con la misma clave privada para que el siguiente dueño lo firme con su propia clave privada, y así ahorrarnos miles de euros y tiempo en intermediarios y procesos que ya no tendrán sentido.

Las verdaderas inversiones de los Capitales de Riesgo son las personas

26 dic

Son las 11 de la noche, y todo el mundo se ha ido ya de la oficina. Las seis personas que han creído en el proyecto, que se han venido a trabajar y que están muy motivados. Juan, nuestro emprendedor, sigue mirando el excel que hizo hace seis meses para demostrar que la página que ha empezado funciona y puede tener mucho futuro. Ese excel donde metemos las fórmulas matemáticas y ponemos factores de crecimiento del 50% anual, 10% mensual y por supuesto, un cobro de 5 euros por CPM. Que no quede.

Pero son las 11 de la noche, y Juan ahora cambia a Chrome. Ahora tiene delante de sus ojos la pagina web del BBVA.  Le quedan 43.124,12 euros en la cuenta. Todavía se acuerda de cuando entraron los 200.000 euros. De hecho, fueron 200.102,24 euros. Se acuerda perfectamente porque se dijo a sí mismo: “valemos 102 euros más”.

Haciendo cálculos rápidos, Juan sabe que no le deben de quedar más de dos meses de caja. La oficina, que cuesta 1000 euros, amazon, que no cuesta casi nada, y luego tenemos los empleados, que cuestan 27.554 euros, con la seguridad social incluida. Ademas, se acuerda, que tiene que pagar a la persona que esta viniendo a limpiar, porque no le pagó la semana pasada. ¡Ah! y google Adwords, que todavía está contra su tarjeta personal.

Con las manos en la cabeza, vuelve a mirar el Excel, buscando el por qué en ese escenario, ahora debería de estar ganando al menos 5.000 euros al mes. Donde ya deberían de tener 500.000 usuarios pululando por la pagina y además deberían de estar negociando con una agencia de medios online para vender inventario. Pero nada de eso está pasando ahora mismo. El escenario que tiene Juan delante es mucho peor que lo que pone el excel. 

En primer lugar, todavía no han terminado la página principal, tienen todavía puesta la primera versión que lanzaron hace tres meses para demostrar que estaban ya en el mundo. Esa página que copiaron de una página similar de Estados Unidos que tenía un diseño majo.

En segundo lugar, solamente doscientas personas se han registrado en la página, y de esas doscientas, solamente diez vuelven diariamente a ver la página. Desde luego, este número es el que realmente no le cuadra a Juan. ¿Por qué no han entrado los usuarios que había estimado? ¿Por qué no ha crecido como el excel dice?. Así que como buen emprendedor, Juan cambia en el excel los números para reflejar la realidad, y pone los doscientos usuarios en el sexto mes, el vez de los 500.000 usuarios que tenía puesto antes.

¿Resultado? no van a llegar a cobrar los primeros 1.000 euros hasta dentro de otros seis meses. Pero quedan dos meses de caja. 

Lo primero que piensa Juan es en las caras de los inversores que habían puesto los 200.000 euros. Tiene un Capital Riesgo y luego tiene además dos personas que habían puesto de su propio dinero. Cada uno había puesto 25.000 euros, y el capital había puesto los otros 150.000 euros. Cuando se sentó con ellos la primera vez, se dio cuenta de que eran personas que le entendían, y que estaban contagiados con el mismo entusiasmo que tenía Juan. Pero claro, ahora las cosas son diferentes. En la última revisión, hace un mes, Juan les había prometido que la página nueva estaba ya lista, el programador le había prometido lo mismo el día anterior, y lo mismo el diseñador. 

Pero al volver de la reunión, el programador le enseña a Juan unas líneas de código que obviamente no entiende, y le dice que eso está mal hecho, y que el programador externo que había contratado antes dejó un buen desastre que ahora tiene que arreglar. Y eso obviamente es más tiempo del que había estimado.

Esto es lo que siente un emprendedor todos los días desde que empieza el emprendimiento. La angustia de saber que en menos de tres meses se queda sin capital, y de que tiene que cerrar la empresa. Y esto es un sentimiento que no se va nunca, ni si quiera cuando la empresa genera beneficios y ya tiene números positivos.

El emprendedor está todas las noches pensando en qué va a pasar mañana, y cómo va a pagar las nóminas de mañana. Sabiendo que no queda dinero en la cuenta para otro mes más. Tampoco duerme por la noche cuando el programador le ha dicho que tienen que retrasar la salida de la página otro día más. Si consigue dormir, el emprendedor sueña con que sabe programar y se mete a ayudar al programador, para sacar la página. Pero es un sueño, porque a lo más que llega el emprendedor, es a saber decir palabras como caché, la versión de PHP que está usando su equipo, o en qué nodo de Amazon tienen los servidores.

Frustraciones para los que no todos están preparados. Porque este día a día no lo aguanta todo el mundo. Es un día a día en donde el nivel de estrés está al 105% todos los días, y para lo que tienes que estar preparado.

El emprendedor tiene que estar preparado para sentarse un día delante de todas las personas a las que ha convencido para entrar y decirles:  Lo siento, pero no queda más dinero, tenemos que cerrar la semana que viene.

El emprendedor tiene que ser capaz de sentarse delante de las mismas personas que le han dejado el dinero, y decirles: Caballeros, las cosas no están yendo como prometí, me he equivocado.

Estas no son cualidades que todo el mundo tiene. Saber perder, saber tener en la cabeza que mañana las cosas no van a ir bien, y que probablemente por cada día de entusiasmo y alegría, vas a tener diez días de penuria y estrés. Que por cada empleado que contrates, vas a dormir una hora menos por la noche, y que por cada contrato que firmes, vas a tener un puñado de canas más en la cabeza.

Y la persona que tiene estas cualidades, es una persona que sabe que cada minuto de su capacidad de trabajo, se tiene que dedicar al emprendimiento. Se tiene que dedicar a apoyar y ayudar a las personas con las que trabaja. Se tiene que dedicar a servir a sus empleados. Se tiene que dedicar a preguntar todos los días a sus empleados qué es lo que necesitan, y qué les apetece de beber, para ir a por un café por ellos. Un emprendedor tiene que ser una persona dispuesta a ganar la mitad de sueldo que el programador que ha contratado. Que tiene que saber que su equity va a llegar más tarde que el equity de los empleados que está contratando.

Y ahora sigo con la historia:

Son las 12 de la noche ya, y Juan decide abrir su móvil y escribir un wassap al general partner del Capital Riesgo: ¨Pablo, tenemos que hablar… ¨

A los dos minutos, recibe la respuesta: ¨Estaba esperando este mensaje desde hace ya un mes, quieres que te llame?¨

Juan se da cuenta de que no es el único que sabe lo que pasa. Se sorprende, y le pregunta: ¨Qué es lo que estabas esperando?¨

Pablo, el general partner es una persona que ya ha invertido en otros cincuenta emprendedores (Si, emprendedores, y no emprendimiento…). Este no es el primer emprendedor que le llama a las doce de la noche, y desde luego Pablo sabe que cuando un emprendedor le escribe a las doce de la noche no es para decirle que se han registrado dos mil personas del golpe.

Pablo le escribe de vuelta y le dice: ¨Tranquilo Juan, no estás solo, las cosas van a ir bien. Por qué no vienes mañana a la oficina y vemos los números?¨

Y aquí viene la otra parte que un emprendedor tiene que aprender, no estás solo. El emprendedor no es la única persona que tiene todas las piedras en la mochila. No es la única persona que no duerme por la noche o que se queda mirando el balance de la cuenta bancaria todas las noches.

Los inversores que invierten en emprendedores saben que ese día va a llegar. De las diez inversiones que hacen, algunas veces, una de ellas sale disparada como un tiro, pero siete de esas se pierden. ¿Y las dos que quedan? Pues esas dos que quedan son inversiones que hacen en el emprendedor, es decir, en la persona que emprende. Porque saben que es una persona con mucho potencial, y que aunque el primer emprendimiento no ha funcionado, eso le sirve de lección para el siguiente emprendimiento. El inversor sabe que esas dos inversiones son inversiones a largo plazo, no inversiones a corto plazo.

Juan fue al fondo al día siguiente y se sentó con Pablo. Juntos estuvieron mirando los números y llegaron a la misma conclusión, y es que para que el proyecto salga adelante, tendrán que tener al menos otros 200.000 en caja para que el proyecto salga adelante. 200.000 euros que el fondo estaba ya reservando desde hace un mes, cuando Pablo miró la cuenta y el excel y se dio cuenta de que Juan no iba a conseguirlo. Pero para Pablo, lo más importante era saber si Juan iba a saber fracasar, y si iba a saber declarar su error. Porque Pablo no ha invertido en la página, sino en Juan.

Así que si quieres emprender, lo primero que tienes que aprender, es saber perder.

El fracaso como filosofía de vida

3 jul

Esto del fracaso se está poniendo de moda ahora que todo el mundo habla del emprendimiento. Vemos comentarios a favor y en contra del fracaso. Frases como “prefiero que fracasen otros antes de fracasar yo” son las que hacen que todo se ponga al rojo vivo. Encima, se hacen alusiones a las heridas del guerrero, que suele ser la frase que utilizamos algunos a la hora de describir lo que significa fracaso. Y como dichas heridas, quiero decir, que si te amputan un brazo, entonces obviamente no vas a ser buen guerrero después. Puesto en plata, lo que quiero decir es que si tu fracaso se debe a que eres un mal fontanero, entonces tienes que buscarte otra forma de vida, porque por más que lo intentes, si la fontanería no se te da bien, poca gente va a querer que le arregles el retrete.

El estereotipo de emprendedor está viciado por el mundo de  Internet. Un emprendedor no es solamente el que consigue levantar 100.000 euros para montar una empresa tecnológica. El emprendedor también es el jubilado que decide abrir un bar con sus ahorros de la pensión para poder darle trabajo a sus hijos que están todos en paro. También es la persona que decide hacerse autónomo para trabajar solo. Emprender significa empezar un negocio, sin importar si es tecnológico o no. Y no es menos emprendedor el que deja su trabajo en una gran empresa por irse a trabajar a una start-up. No nos confundamos, todos son emprendedores, cada uno a su manera.

Aplicando esto ahora al mundo tecnológico, que es el verdadero foco de toda esta polémica, quiero decir algo. NADA en el mundo va a ser como Silicon Valley. Igual que NADA en el mundo va a ser como Hollywood -y no, ni si quiera Bollywood. Porque hay una diferencia fundamental entre Hollywood y Bollywood: las diferencias culturales. Las películas de Bollywood algún día serán hits como las de Hollywood, y serán vistas en cientos de países. Pero entonces, Hollywood ya será otra cosa, porque habrá evolucionado (por ejemplo, al streaming). Silicon Valley tiene el mismo problema. Es único, y en consecuencia, nada va a poder replicarlo. Así que no esperemos a tener un montón de Venture Capital tipo Sequoia o Accel basados en Madrid para que inviertan en nuestros proyectos, porque hasta ahora, no ha salido ningún Facebook, Twitter, Dropbox o Google fuera de Estados Unidos que haya hecho que se pueda generar el ecosistema de inversión.

Cada país tiene su cultura, y en consecuencia, sus inversores actuarán diferente. Tratarán de parecerse a Silicon Valley, porque para todos es un modelo a seguir, pero lo mismo que las películas de Bollywood tratan de replicar las de Hollywood. Porque es un modelo a seguir. No vamos a ver rondas de 50 o 60 millones de euros en tecnológicas españolas con la frecuencia que se ve en Estados Unidos, porque sencillamente, no somos Estados Unidos. Punto! Ni mejor ni peor, simplemente no somos ellos.

Pero esto no significa que no se pueda emprender en tecnología fuera de Silicon Valley. Lo que se necesita para crear un buen producto no está en Silicon Valley solamente. Existen muy buenos ingenieros en España (nosotros en Santa Mónica tenemos ya más de 10 ingenieros españoles de los 26 que forman el equipo de producto), al igual que diseñadores, expertos en usabilidad y sobretodo, dinero. Todos son buenos ingredientes para poder montar algo internacional y bien hecho. Si no, que se lo pregunten a la gente de Buy Vip o Gowex. Es igual de difícil levantar capital en Silicon Valley que en Barcelona o Madrid, y es igual de difícil encontrar buenos ingenieros en Silicon Valley que en Sevilla o Málaga. La probabilidad de encontrar talento es mayor en Silicon Valley por que es la meca, pero sigue siendo igual de difícil convencerlo para que forme parte de tu equipo que al crack de Málaga. Lo hemos vivido varias veces ya!

Otro problema que tenemos es tratar de pensar que los modelos de negocio tecnológicos deberían de ser iguales que cualquier otro negocio. Y no es así. Solamente tenemos que ver la diferencia de márgenes de negocio entre una tecnológica y una empresa de telecomunicaciones (23% contra 8%). Los retornos de inversión en tecnológicas son tremendamente diferentes, tanto en márgenes -de nuevo- como en tiempos con respecto a otros modelos de negocio.

Conclusión

Dejemos de ser “entrepreneurs” y pasemos a ser emprendedores. Dejemos de criticar a los que lo intentan, y pasemos a intentarlo. Y vuelvo a reiterar, he aprendido muchísimo más de mis errores en Pujadirecta.com y Glass que de Tuenti. Y eso es lo que cuenta. Y el que diga que no es así, que se venga a Santa Mónica y me lo explique. O mejor, que nos lo explique a los 4 españoles -y una chilena- que hemos empezado nuestra siguiente start-up fuera de Silicon Valley.

 

Todos son pagos móviles!

12 ene

Lo que siempre pasa con estas cosas…

Oye, y qué es eso del NFC? Cuántas veces nos habremos preguntado por ese término… De hecho, nos lo dicen, nos lo explican, y diez minutos después, con lo único con lo que nos quedamos es con la siguiente frase:

“Eso que acercas tu móvil y pagas”.

Toma ya. De Near Field Communications (NFC), que no significa otra cosa más que comunicaciones a cercana distancia conseguimos traducir en nuestra mente a pagos con el móvil. Es una condena que han tenido muchas tecnologías antes… si no, mirar el Bluetooth, qué es eso?

“Eso con lo que hablas por teléfono en el coche”

Exacto, Bluetooth, un protocolo de comunicaciones de corta distancia se ha convertido para la gente profana un aparato que se cuelga o instala en el coche para hablar. De hecho, ni lo llaman Bluetooth, he oído llamarlo hasta “pluf pluf”.

Y lo que pasa con los pagos móviles…

“Mobile Wallet”, “e-wallet”, “m-wallet”… todos llevan al mismo concepto: virtualizar tus medios de pago en tu teléfono móvil. Punto pelota. Lo puedes pintar como te de la gana. Desde usando NFC, usando códigos QR o incluso usando mensajes de texto. Sea lo que sea, es una cartera virtual de tus medios de pago, desde la que puedes acceder a través de tu móvil. Estás virtualizando tus tarjetas, cuentas del banco, tarjetas regalo, cheques restaurante, tarjetas de puntos, etc.

Cuando estamos hablando de pagos móviles, otro concepto que también se convierte en difuso es el qué significa pago móvil. Square por ejemplo, es un pago móvil? Sumup y iZettle son pagos móviles? Pues depende de a qué te refieres con móvil. Porque en realidad, estas tecnologías lo que hacen es convertir tu teléfono en una caja de cobro de tarjetas, terminal punto de venta (TPV). Es decir, que cobras a través de tu móvil. Pero no estás pagando con tu móvil, que es diferente, puesto que el que paga está usando su tarjeta de plástico de toda la vida.

Finalmente, para aclararnos del todo con los pagos móviles, cuando estás comprando a través de tu teléfono en Amazon, introduces tu tarjeta y le das a “pagar” en tu teléfono, estás pagando con el móvil.

Entonces, si estás utilizando tu móvil para pagar y para cobrar, estás haciendo un pago móvil? Si, re-que-te-SI. Porque estás utilizando tu móvil para hacer el pago, ya sea con una tarjeta virtual que tienes en tu teléfono como cobrando a una tarjeta plástica monda y lironda.

Todo es lo mismo, pero de distintas formas. Porque pagar es darle dinero a un comercio para que te de a cambio un servicio o un bien. Si esa transferencia de dinero la haces con el móvil o con la tarjeta o con efectivo, da igual! El dinero siempre le va a llegar al comercio de una u otra manera.

Así que si quieres diferenciar bien el mercado, te puedo decir que la clasificación que he conseguido entender es la siguiente:

Cobros con el móvil

Square fue el pionero, y le siguen empresas como iZettle en Europa. También los grandes se han metido en este juego, como Intuit (GoPayment) y Paypal (Paypal Here).

Estos pagos son los que se hacen con una tarjeta de plástico tradicional, pero donde el punto de venta es el que es móvil. Es decir, que sigue existiendo una lectura de tarjeta, ya sea de banda magnética o chip.

Pagos con el móvil

Esta modalidad significa que tu teléfono móvil es el medio de pago. Es decir, que tu teléfono es necesario para pagar. El ejemplo más sencillo de ver son los pagos hechos con teléfonos que están habilitados para hablar por NFC. Estos teléfonos, lo que tienen son tus tarjetas guardadas dentro (el banco es el que te las virtualiza dentro del teléfono), y cuando acercas el teléfono al terminal punto de venta (de ahí lo de “Near” en NFC) entonces el teléfono transfiere la tarjeta al punto de venta y así hacer el cargo.

Hay otras modalidades que usan por ejemplo el código QR, como LevelUp o Kuapay (nuestro proyecto en Santa Mónica). Y finalmente tienes otros que usan geo localización como Square Wallet.

Pagos “a través” del móvil

Cuando pagas con tu móvil en una web o en una app por ejemplo, donde metes tu tarjeta de crédito para comprar online, entonces estás pagando a través de tu teléfono. Pero es algo que podrías estar haciendo perfectamente desde tu portátil, e incluso desde tu iPad. Por lo que si quitar el móvil de la ecuación, seguirías pudiendo pagar. Amazon es un ejemplo muy claro. No existe un punto de venta físico como tal en este caso, por si alguien se estaba perdiendo…

En definitiva, estas tres categorías me han ayudado mucho a distinguir bien de qué hablo con la gente. Espero que te sirva de algo! :)

Cerramos la ronda, ¡4 millones!

18 jun

Pues eso, que estoy muy contento y quería contarlo. Los hemos cerrado y firmado el viernes pasado. La dilución es la esperada y además nos ayuda a abrir las oficinas que teníamos en cola por falta de recursos :).

En resumen, hemos levantado 6,5 millones, llevamos sólo 15 meses de operaciones. Abrimos al público (post beta) en Marzo de este año y ya estamos en 8 países, con nuestra oficina central en Santa Mónica, mirando al océano, y otra en Santiago de Chile.

Tenemos el mejor equipo de ingeniería imaginable, con tres doctores en cálculos cuánticos, y con dos diseñadores de primera linea.

Ahora además, se vienen de España 8 becarios a trabajar, 5 estarán en Santa Mónica y 3 en Santiago de Chile. Estamos preparando la siguiente hornada de becarios, para el verano que viene, así que aprovechar la oportunidad para enviar vuestro currículum a cv at kuapay.com.

Paypal nos ha copiado, hasta en el video

1 jun

Aunque parezca imposible, Paypal nos ha copiado en la estrategia de cómo estamos promocionando nuestro sistema de pago en tiendas.

Hace 6 meses empezamos una campaña de videos explicativos sobre cómo funciona Kuapay en todos los entornos. El objetivo era poder ponerlos en el stand que tuvimos en el Mobile World Congress de 2012 en Marzo.

Estos son los dos videos, ¡veréis la similitud que hay en todas las tomas!

 

 

Y este video de Paypal que han sacado hace menos de 3 días en Youtube:

 

Hasta la actriz es tremendamente parecida -pese a que la actriz de nuestro video es una puertorriqueña con mucho más arte que la americana que sale en el video de Paypal.

Una vez más, estamos tranquilos sabiendo que estamos haciendo las cosas adecuadas con mucha más antelación que la competencia. Es una lección que hemos aprendido con el tiempo. Ya tenemos incluso copycats en España! Pero eso ya es otro post :)

 

Nace una nueva casta: El “Entrepreneur”

1 may

Cómo seremos los españoles, que somos capaces de adaptar cualquier cultura o concepto de otro país y hacerlo totalmente nuestro. Tenemos tantas ganas de acoger nuevos conceptos en nuestro entorno, que cuando los introducimos, decidimos añadir esa “customización” a la española.

Ahora tenemos una nueva casta en nuestra cultura. No es un empresario, ni un emprendedor. No es un tecnólogo ni un informático. Es alguien que atiende a todas las reuniones y “meetups” de emprendedores. Es alguien que tiene en su cabeza la visión del emprendimiento. Es alguien que se te acerca cuando estás en una charla y te comenta una idea que lleva ya años rondando por su cabeza, pero que no ha encontrado a nadie que invierta en ella. O si lo ha encontrado, resulta que es que tiene que dejar de trabajar, y por lo tanto ¿quién paga las facturas de la casa?.

Esta nueva casta se llama “Entrepreneur”. Entrepreneur no significa emprendedor, significa entrepreneur. Con todas sus letras. En concepto es alguien que se pasa toda su vida yendo a citas de emprendedores y de emprendimiento, que quiere aprender a emprender, que tiene muchas ideas y que quiere empezar a ejecutarlas ya. Pero claro, le falta el socio adecuado -al cual lleva buscando desde que el botijo se inventó, o le falta el capital necesario -que desde luego es más de lo que jamás hayas visto, y menos de lo que necesitaría un Facebook para nacer. En fin, el entrepreneur gasta su energía en hablar con más gente. Gasta su energía en conectarse con más gente. Y se queda pacientemente esperando a que algo pase con todo ese “know-how” que va adquiriendo en todas las charlas a las que va.

Por supuesto, el Entrepreneur no es alguien que programe… porque claro, para eso va a contratar al mejor programador. Él se tiene que dedicar a la visión de negocio y al business plan -que tiene a punto de terminar en su portátil, y que quiere que le eches un vistazo cuando puedas. El Entrepreneur es alguien que tiene ya un master de emprendimiento, y que conoce a los fundadores de tal y a los creadores de cual. Son amigos del alma, los cuales si quieres te presenta -y cuándo se lo pides, te aclara que son sus amigos del alma porque en la charla del mes pasado estuvieron y consiguió su correo electrónico. Además, esos fundadores, que son unos cracks, tienen muchas ganas de hacer algo con él porque tiene la mejor idea -que tampoco te puede contar porque si no tendría que matarte. Antes morirá la idea si eres tú, querido Entrepreneur, que yo si me la cuentas.

Pero eso no es todo. Es que tenemos una raza superior que ha surgido de los Entrepreneurs. Hay tantos Entrepreneurs, que los que saben más y tienen más veteranía necesitan un nombre que los distinga. A éstos se les llama “Serial Entrepreneur”. El nombre lo deja muy claro, son Entrepreneurs que han tenido tantas ideas, que se les puede denominar Serial -debe de ser por lo “serios” que son al respecto. Serial Entrepreneur es alguien que lleva ya muchos años en esto y que tiene distintas S.L. por ahí pululando y que no consigue que despeguen. Ideas que son impresionantes, que tienen un modelo de negocio espectacular. Ideas y proyectos que cuando los miras de cerca, te das cuenta que son sólo webs que fueron creadas hace tres o cuatro años y que ni si quiera se han molestado en quitarles la firma del HTML de sus creadores -empresas dedicadas a hacer páginas web.

Querido Entrepreneur y querido Serial Entrepreneur, quiero decirte una cosa, haz algo con tu vida. Haz algo que signifique tu nombre, como emprender. Deja de alardear de ideas o de S.L. que no tienen sentido y empieza por hacer un proyecto que merezca la pena. Es decir, junta a verdaderos profesionales y arriesga tu carrera profesional por ellos. Haz de emprendedor, y usa tus ahorros para demostrar que crees en el proyecto que creas, y además, trabaja al 100% en ese proyecto. No esperes que trabajando desde tu cómodo sitio de consultor, administrador, gerente o lo que seas, vas a poder sacar el nuevo Facebook o el nuevo Twitter.

Haznos un favor a todos, y demuestra que lo que dices no son palabras, sino hechos.

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