Las verdaderas inversiones de los Capitales de Riesgo son las personas

26 dic

Son las 11 de la noche, y todo el mundo se ha ido ya de la oficina. Las seis personas que han creído en el proyecto, que se han venido a trabajar y que están muy motivados. Juan, nuestro emprendedor, sigue mirando el excel que hizo hace seis meses para demostrar que la página que ha empezado funciona y puede tener mucho futuro. Ese excel donde metemos las fórmulas matemáticas y ponemos factores de crecimiento del 50% anual, 10% mensual y por supuesto, un cobro de 5 euros por CPM. Que no quede.

Pero son las 11 de la noche, y Juan ahora cambia a Chrome. Ahora tiene delante de sus ojos la pagina web del BBVA.  Le quedan 43.124,12 euros en la cuenta. Todavía se acuerda de cuando entraron los 200.000 euros. De hecho, fueron 200.102,24 euros. Se acuerda perfectamente porque se dijo a sí mismo: “valemos 102 euros más”.

Haciendo cálculos rápidos, Juan sabe que no le deben de quedar más de dos meses de caja. La oficina, que cuesta 1000 euros, amazon, que no cuesta casi nada, y luego tenemos los empleados, que cuestan 27.554 euros, con la seguridad social incluida. Ademas, se acuerda, que tiene que pagar a la persona que esta viniendo a limpiar, porque no le pagó la semana pasada. ¡Ah! y google Adwords, que todavía está contra su tarjeta personal.

Con las manos en la cabeza, vuelve a mirar el Excel, buscando el por qué en ese escenario, ahora debería de estar ganando al menos 5.000 euros al mes. Donde ya deberían de tener 500.000 usuarios pululando por la pagina y además deberían de estar negociando con una agencia de medios online para vender inventario. Pero nada de eso está pasando ahora mismo. El escenario que tiene Juan delante es mucho peor que lo que pone el excel. 

En primer lugar, todavía no han terminado la página principal, tienen todavía puesta la primera versión que lanzaron hace tres meses para demostrar que estaban ya en el mundo. Esa página que copiaron de una página similar de Estados Unidos que tenía un diseño majo.

En segundo lugar, solamente doscientas personas se han registrado en la página, y de esas doscientas, solamente diez vuelven diariamente a ver la página. Desde luego, este número es el que realmente no le cuadra a Juan. ¿Por qué no han entrado los usuarios que había estimado? ¿Por qué no ha crecido como el excel dice?. Así que como buen emprendedor, Juan cambia en el excel los números para reflejar la realidad, y pone los doscientos usuarios en el sexto mes, el vez de los 500.000 usuarios que tenía puesto antes.

¿Resultado? no van a llegar a cobrar los primeros 1.000 euros hasta dentro de otros seis meses. Pero quedan dos meses de caja. 

Lo primero que piensa Juan es en las caras de los inversores que habían puesto los 200.000 euros. Tiene un Capital Riesgo y luego tiene además dos personas que habían puesto de su propio dinero. Cada uno había puesto 25.000 euros, y el capital había puesto los otros 150.000 euros. Cuando se sentó con ellos la primera vez, se dio cuenta de que eran personas que le entendían, y que estaban contagiados con el mismo entusiasmo que tenía Juan. Pero claro, ahora las cosas son diferentes. En la última revisión, hace un mes, Juan les había prometido que la página nueva estaba ya lista, el programador le había prometido lo mismo el día anterior, y lo mismo el diseñador. 

Pero al volver de la reunión, el programador le enseña a Juan unas líneas de código que obviamente no entiende, y le dice que eso está mal hecho, y que el programador externo que había contratado antes dejó un buen desastre que ahora tiene que arreglar. Y eso obviamente es más tiempo del que había estimado.

Esto es lo que siente un emprendedor todos los días desde que empieza el emprendimiento. La angustia de saber que en menos de tres meses se queda sin capital, y de que tiene que cerrar la empresa. Y esto es un sentimiento que no se va nunca, ni si quiera cuando la empresa genera beneficios y ya tiene números positivos.

El emprendedor está todas las noches pensando en qué va a pasar mañana, y cómo va a pagar las nóminas de mañana. Sabiendo que no queda dinero en la cuenta para otro mes más. Tampoco duerme por la noche cuando el programador le ha dicho que tienen que retrasar la salida de la página otro día más. Si consigue dormir, el emprendedor sueña con que sabe programar y se mete a ayudar al programador, para sacar la página. Pero es un sueño, porque a lo más que llega el emprendedor, es a saber decir palabras como caché, la versión de PHP que está usando su equipo, o en qué nodo de Amazon tienen los servidores.

Frustraciones para los que no todos están preparados. Porque este día a día no lo aguanta todo el mundo. Es un día a día en donde el nivel de estrés está al 105% todos los días, y para lo que tienes que estar preparado.

El emprendedor tiene que estar preparado para sentarse un día delante de todas las personas a las que ha convencido para entrar y decirles:  Lo siento, pero no queda más dinero, tenemos que cerrar la semana que viene.

El emprendedor tiene que ser capaz de sentarse delante de las mismas personas que le han dejado el dinero, y decirles: Caballeros, las cosas no están yendo como prometí, me he equivocado.

Estas no son cualidades que todo el mundo tiene. Saber perder, saber tener en la cabeza que mañana las cosas no van a ir bien, y que probablemente por cada día de entusiasmo y alegría, vas a tener diez días de penuria y estrés. Que por cada empleado que contrates, vas a dormir una hora menos por la noche, y que por cada contrato que firmes, vas a tener un puñado de canas más en la cabeza.

Y la persona que tiene estas cualidades, es una persona que sabe que cada minuto de su capacidad de trabajo, se tiene que dedicar al emprendimiento. Se tiene que dedicar a apoyar y ayudar a las personas con las que trabaja. Se tiene que dedicar a servir a sus empleados. Se tiene que dedicar a preguntar todos los días a sus empleados qué es lo que necesitan, y qué les apetece de beber, para ir a por un café por ellos. Un emprendedor tiene que ser una persona dispuesta a ganar la mitad de sueldo que el programador que ha contratado. Que tiene que saber que su equity va a llegar más tarde que el equity de los empleados que está contratando.

Y ahora sigo con la historia:

Son las 12 de la noche ya, y Juan decide abrir su móvil y escribir un wassap al general partner del Capital Riesgo: ¨Pablo, tenemos que hablar… ¨

A los dos minutos, recibe la respuesta: ¨Estaba esperando este mensaje desde hace ya un mes, quieres que te llame?¨

Juan se da cuenta de que no es el único que sabe lo que pasa. Se sorprende, y le pregunta: ¨Qué es lo que estabas esperando?¨

Pablo, el general partner es una persona que ya ha invertido en otros cincuenta emprendedores (Si, emprendedores, y no emprendimiento…). Este no es el primer emprendedor que le llama a las doce de la noche, y desde luego Pablo sabe que cuando un emprendedor le escribe a las doce de la noche no es para decirle que se han registrado dos mil personas del golpe.

Pablo le escribe de vuelta y le dice: ¨Tranquilo Juan, no estás solo, las cosas van a ir bien. Por qué no vienes mañana a la oficina y vemos los números?¨

Y aquí viene la otra parte que un emprendedor tiene que aprender, no estás solo. El emprendedor no es la única persona que tiene todas las piedras en la mochila. No es la única persona que no duerme por la noche o que se queda mirando el balance de la cuenta bancaria todas las noches.

Los inversores que invierten en emprendedores saben que ese día va a llegar. De las diez inversiones que hacen, algunas veces, una de ellas sale disparada como un tiro, pero siete de esas se pierden. ¿Y las dos que quedan? Pues esas dos que quedan son inversiones que hacen en el emprendedor, es decir, en la persona que emprende. Porque saben que es una persona con mucho potencial, y que aunque el primer emprendimiento no ha funcionado, eso le sirve de lección para el siguiente emprendimiento. El inversor sabe que esas dos inversiones son inversiones a largo plazo, no inversiones a corto plazo.

Juan fue al fondo al día siguiente y se sentó con Pablo. Juntos estuvieron mirando los números y llegaron a la misma conclusión, y es que para que el proyecto salga adelante, tendrán que tener al menos otros 200.000 en caja para que el proyecto salga adelante. 200.000 euros que el fondo estaba ya reservando desde hace un mes, cuando Pablo miró la cuenta y el excel y se dio cuenta de que Juan no iba a conseguirlo. Pero para Pablo, lo más importante era saber si Juan iba a saber fracasar, y si iba a saber declarar su error. Porque Pablo no ha invertido en la página, sino en Juan.

Así que si quieres emprender, lo primero que tienes que aprender, es saber perder.

El fracaso como filosofía de vida

3 jul

Esto del fracaso se está poniendo de moda ahora que todo el mundo habla del emprendimiento. Vemos comentarios a favor y en contra del fracaso. Frases como “prefiero que fracasen otros antes de fracasar yo” son las que hacen que todo se ponga al rojo vivo. Encima, se hacen alusiones a las heridas del guerrero, que suele ser la frase que utilizamos algunos a la hora de describir lo que significa fracaso. Y como dichas heridas, quiero decir, que si te amputan un brazo, entonces obviamente no vas a ser buen guerrero después. Puesto en plata, lo que quiero decir es que si tu fracaso se debe a que eres un mal fontanero, entonces tienes que buscarte otra forma de vida, porque por más que lo intentes, si la fontanería no se te da bien, poca gente va a querer que le arregles el retrete.

El estereotipo de emprendedor está viciado por el mundo de  Internet. Un emprendedor no es solamente el que consigue levantar 100.000 euros para montar una empresa tecnológica. El emprendedor también es el jubilado que decide abrir un bar con sus ahorros de la pensión para poder darle trabajo a sus hijos que están todos en paro. También es la persona que decide hacerse autónomo para trabajar solo. Emprender significa empezar un negocio, sin importar si es tecnológico o no. Y no es menos emprendedor el que deja su trabajo en una gran empresa por irse a trabajar a una start-up. No nos confundamos, todos son emprendedores, cada uno a su manera.

Aplicando esto ahora al mundo tecnológico, que es el verdadero foco de toda esta polémica, quiero decir algo. NADA en el mundo va a ser como Silicon Valley. Igual que NADA en el mundo va a ser como Hollywood -y no, ni si quiera Bollywood. Porque hay una diferencia fundamental entre Hollywood y Bollywood: las diferencias culturales. Las películas de Bollywood algún día serán hits como las de Hollywood, y serán vistas en cientos de países. Pero entonces, Hollywood ya será otra cosa, porque habrá evolucionado (por ejemplo, al streaming). Silicon Valley tiene el mismo problema. Es único, y en consecuencia, nada va a poder replicarlo. Así que no esperemos a tener un montón de Venture Capital tipo Sequoia o Accel basados en Madrid para que inviertan en nuestros proyectos, porque hasta ahora, no ha salido ningún Facebook, Twitter, Dropbox o Google fuera de Estados Unidos que haya hecho que se pueda generar el ecosistema de inversión.

Cada país tiene su cultura, y en consecuencia, sus inversores actuarán diferente. Tratarán de parecerse a Silicon Valley, porque para todos es un modelo a seguir, pero lo mismo que las películas de Bollywood tratan de replicar las de Hollywood. Porque es un modelo a seguir. No vamos a ver rondas de 50 o 60 millones de euros en tecnológicas españolas con la frecuencia que se ve en Estados Unidos, porque sencillamente, no somos Estados Unidos. Punto! Ni mejor ni peor, simplemente no somos ellos.

Pero esto no significa que no se pueda emprender en tecnología fuera de Silicon Valley. Lo que se necesita para crear un buen producto no está en Silicon Valley solamente. Existen muy buenos ingenieros en España (nosotros en Santa Mónica tenemos ya más de 10 ingenieros españoles de los 26 que forman el equipo de producto), al igual que diseñadores, expertos en usabilidad y sobretodo, dinero. Todos son buenos ingredientes para poder montar algo internacional y bien hecho. Si no, que se lo pregunten a la gente de Buy Vip o Gowex. Es igual de difícil levantar capital en Silicon Valley que en Barcelona o Madrid, y es igual de difícil encontrar buenos ingenieros en Silicon Valley que en Sevilla o Málaga. La probabilidad de encontrar talento es mayor en Silicon Valley por que es la meca, pero sigue siendo igual de difícil convencerlo para que forme parte de tu equipo que al crack de Málaga. Lo hemos vivido varias veces ya!

Otro problema que tenemos es tratar de pensar que los modelos de negocio tecnológicos deberían de ser iguales que cualquier otro negocio. Y no es así. Solamente tenemos que ver la diferencia de márgenes de negocio entre una tecnológica y una empresa de telecomunicaciones (23% contra 8%). Los retornos de inversión en tecnológicas son tremendamente diferentes, tanto en márgenes -de nuevo- como en tiempos con respecto a otros modelos de negocio.

Conclusión

Dejemos de ser “entrepreneurs” y pasemos a ser emprendedores. Dejemos de criticar a los que lo intentan, y pasemos a intentarlo. Y vuelvo a reiterar, he aprendido muchísimo más de mis errores en Pujadirecta.com y Glass que de Tuenti. Y eso es lo que cuenta. Y el que diga que no es así, que se venga a Santa Mónica y me lo explique. O mejor, que nos lo explique a los 4 españoles -y una chilena- que hemos empezado nuestra siguiente start-up fuera de Silicon Valley.

 

Todos son pagos móviles!

12 ene

Lo que siempre pasa con estas cosas…

Oye, y qué es eso del NFC? Cuántas veces nos habremos preguntado por ese término… De hecho, nos lo dicen, nos lo explican, y diez minutos después, con lo único con lo que nos quedamos es con la siguiente frase:

“Eso que acercas tu móvil y pagas”.

Toma ya. De Near Field Communications (NFC), que no significa otra cosa más que comunicaciones a cercana distancia conseguimos traducir en nuestra mente a pagos con el móvil. Es una condena que han tenido muchas tecnologías antes… si no, mirar el Bluetooth, qué es eso?

“Eso con lo que hablas por teléfono en el coche”

Exacto, Bluetooth, un protocolo de comunicaciones de corta distancia se ha convertido para la gente profana un aparato que se cuelga o instala en el coche para hablar. De hecho, ni lo llaman Bluetooth, he oído llamarlo hasta “pluf pluf”.

Y lo que pasa con los pagos móviles…

“Mobile Wallet”, “e-wallet”, “m-wallet”… todos llevan al mismo concepto: virtualizar tus medios de pago en tu teléfono móvil. Punto pelota. Lo puedes pintar como te de la gana. Desde usando NFC, usando códigos QR o incluso usando mensajes de texto. Sea lo que sea, es una cartera virtual de tus medios de pago, desde la que puedes acceder a través de tu móvil. Estás virtualizando tus tarjetas, cuentas del banco, tarjetas regalo, cheques restaurante, tarjetas de puntos, etc.

Cuando estamos hablando de pagos móviles, otro concepto que también se convierte en difuso es el qué significa pago móvil. Square por ejemplo, es un pago móvil? Sumup y iZettle son pagos móviles? Pues depende de a qué te refieres con móvil. Porque en realidad, estas tecnologías lo que hacen es convertir tu teléfono en una caja de cobro de tarjetas, terminal punto de venta (TPV). Es decir, que cobras a través de tu móvil. Pero no estás pagando con tu móvil, que es diferente, puesto que el que paga está usando su tarjeta de plástico de toda la vida.

Finalmente, para aclararnos del todo con los pagos móviles, cuando estás comprando a través de tu teléfono en Amazon, introduces tu tarjeta y le das a “pagar” en tu teléfono, estás pagando con el móvil.

Entonces, si estás utilizando tu móvil para pagar y para cobrar, estás haciendo un pago móvil? Si, re-que-te-SI. Porque estás utilizando tu móvil para hacer el pago, ya sea con una tarjeta virtual que tienes en tu teléfono como cobrando a una tarjeta plástica monda y lironda.

Todo es lo mismo, pero de distintas formas. Porque pagar es darle dinero a un comercio para que te de a cambio un servicio o un bien. Si esa transferencia de dinero la haces con el móvil o con la tarjeta o con efectivo, da igual! El dinero siempre le va a llegar al comercio de una u otra manera.

Así que si quieres diferenciar bien el mercado, te puedo decir que la clasificación que he conseguido entender es la siguiente:

Cobros con el móvil

Square fue el pionero, y le siguen empresas como iZettle en Europa. También los grandes se han metido en este juego, como Intuit (GoPayment) y Paypal (Paypal Here).

Estos pagos son los que se hacen con una tarjeta de plástico tradicional, pero donde el punto de venta es el que es móvil. Es decir, que sigue existiendo una lectura de tarjeta, ya sea de banda magnética o chip.

Pagos con el móvil

Esta modalidad significa que tu teléfono móvil es el medio de pago. Es decir, que tu teléfono es necesario para pagar. El ejemplo más sencillo de ver son los pagos hechos con teléfonos que están habilitados para hablar por NFC. Estos teléfonos, lo que tienen son tus tarjetas guardadas dentro (el banco es el que te las virtualiza dentro del teléfono), y cuando acercas el teléfono al terminal punto de venta (de ahí lo de “Near” en NFC) entonces el teléfono transfiere la tarjeta al punto de venta y así hacer el cargo.

Hay otras modalidades que usan por ejemplo el código QR, como LevelUp o Kuapay (nuestro proyecto en Santa Mónica). Y finalmente tienes otros que usan geo localización como Square Wallet.

Pagos “a través” del móvil

Cuando pagas con tu móvil en una web o en una app por ejemplo, donde metes tu tarjeta de crédito para comprar online, entonces estás pagando a través de tu teléfono. Pero es algo que podrías estar haciendo perfectamente desde tu portátil, e incluso desde tu iPad. Por lo que si quitar el móvil de la ecuación, seguirías pudiendo pagar. Amazon es un ejemplo muy claro. No existe un punto de venta físico como tal en este caso, por si alguien se estaba perdiendo…

En definitiva, estas tres categorías me han ayudado mucho a distinguir bien de qué hablo con la gente. Espero que te sirva de algo! :)

Cerramos la ronda, ¡4 millones!

18 jun

Pues eso, que estoy muy contento y quería contarlo. Los hemos cerrado y firmado el viernes pasado. La dilución es la esperada y además nos ayuda a abrir las oficinas que teníamos en cola por falta de recursos :).

En resumen, hemos levantado 6,5 millones, llevamos sólo 15 meses de operaciones. Abrimos al público (post beta) en Marzo de este año y ya estamos en 8 países, con nuestra oficina central en Santa Mónica, mirando al océano, y otra en Santiago de Chile.

Tenemos el mejor equipo de ingeniería imaginable, con tres doctores en cálculos cuánticos, y con dos diseñadores de primera linea.

Ahora además, se vienen de España 8 becarios a trabajar, 5 estarán en Santa Mónica y 3 en Santiago de Chile. Estamos preparando la siguiente hornada de becarios, para el verano que viene, así que aprovechar la oportunidad para enviar vuestro currículum a cv at kuapay.com.

Paypal nos ha copiado, hasta en el video

1 jun

Aunque parezca imposible, Paypal nos ha copiado en la estrategia de cómo estamos promocionando nuestro sistema de pago en tiendas.

Hace 6 meses empezamos una campaña de videos explicativos sobre cómo funciona Kuapay en todos los entornos. El objetivo era poder ponerlos en el stand que tuvimos en el Mobile World Congress de 2012 en Marzo.

Estos son los dos videos, ¡veréis la similitud que hay en todas las tomas!

 

 

Y este video de Paypal que han sacado hace menos de 3 días en Youtube:

 

Hasta la actriz es tremendamente parecida -pese a que la actriz de nuestro video es una puertorriqueña con mucho más arte que la americana que sale en el video de Paypal.

Una vez más, estamos tranquilos sabiendo que estamos haciendo las cosas adecuadas con mucha más antelación que la competencia. Es una lección que hemos aprendido con el tiempo. Ya tenemos incluso copycats en España! Pero eso ya es otro post :)

 

Nace una nueva casta: El “Entrepreneur”

1 may

Cómo seremos los españoles, que somos capaces de adaptar cualquier cultura o concepto de otro país y hacerlo totalmente nuestro. Tenemos tantas ganas de acoger nuevos conceptos en nuestro entorno, que cuando los introducimos, decidimos añadir esa “customización” a la española.

Ahora tenemos una nueva casta en nuestra cultura. No es un empresario, ni un emprendedor. No es un tecnólogo ni un informático. Es alguien que atiende a todas las reuniones y “meetups” de emprendedores. Es alguien que tiene en su cabeza la visión del emprendimiento. Es alguien que se te acerca cuando estás en una charla y te comenta una idea que lleva ya años rondando por su cabeza, pero que no ha encontrado a nadie que invierta en ella. O si lo ha encontrado, resulta que es que tiene que dejar de trabajar, y por lo tanto ¿quién paga las facturas de la casa?.

Esta nueva casta se llama “Entrepreneur”. Entrepreneur no significa emprendedor, significa entrepreneur. Con todas sus letras. En concepto es alguien que se pasa toda su vida yendo a citas de emprendedores y de emprendimiento, que quiere aprender a emprender, que tiene muchas ideas y que quiere empezar a ejecutarlas ya. Pero claro, le falta el socio adecuado -al cual lleva buscando desde que el botijo se inventó, o le falta el capital necesario -que desde luego es más de lo que jamás hayas visto, y menos de lo que necesitaría un Facebook para nacer. En fin, el entrepreneur gasta su energía en hablar con más gente. Gasta su energía en conectarse con más gente. Y se queda pacientemente esperando a que algo pase con todo ese “know-how” que va adquiriendo en todas las charlas a las que va.

Por supuesto, el Entrepreneur no es alguien que programe… porque claro, para eso va a contratar al mejor programador. Él se tiene que dedicar a la visión de negocio y al business plan -que tiene a punto de terminar en su portátil, y que quiere que le eches un vistazo cuando puedas. El Entrepreneur es alguien que tiene ya un master de emprendimiento, y que conoce a los fundadores de tal y a los creadores de cual. Son amigos del alma, los cuales si quieres te presenta -y cuándo se lo pides, te aclara que son sus amigos del alma porque en la charla del mes pasado estuvieron y consiguió su correo electrónico. Además, esos fundadores, que son unos cracks, tienen muchas ganas de hacer algo con él porque tiene la mejor idea -que tampoco te puede contar porque si no tendría que matarte. Antes morirá la idea si eres tú, querido Entrepreneur, que yo si me la cuentas.

Pero eso no es todo. Es que tenemos una raza superior que ha surgido de los Entrepreneurs. Hay tantos Entrepreneurs, que los que saben más y tienen más veteranía necesitan un nombre que los distinga. A éstos se les llama “Serial Entrepreneur”. El nombre lo deja muy claro, son Entrepreneurs que han tenido tantas ideas, que se les puede denominar Serial -debe de ser por lo “serios” que son al respecto. Serial Entrepreneur es alguien que lleva ya muchos años en esto y que tiene distintas S.L. por ahí pululando y que no consigue que despeguen. Ideas que son impresionantes, que tienen un modelo de negocio espectacular. Ideas y proyectos que cuando los miras de cerca, te das cuenta que son sólo webs que fueron creadas hace tres o cuatro años y que ni si quiera se han molestado en quitarles la firma del HTML de sus creadores -empresas dedicadas a hacer páginas web.

Querido Entrepreneur y querido Serial Entrepreneur, quiero decirte una cosa, haz algo con tu vida. Haz algo que signifique tu nombre, como emprender. Deja de alardear de ideas o de S.L. que no tienen sentido y empieza por hacer un proyecto que merezca la pena. Es decir, junta a verdaderos profesionales y arriesga tu carrera profesional por ellos. Haz de emprendedor, y usa tus ahorros para demostrar que crees en el proyecto que creas, y además, trabaja al 100% en ese proyecto. No esperes que trabajando desde tu cómodo sitio de consultor, administrador, gerente o lo que seas, vas a poder sacar el nuevo Facebook o el nuevo Twitter.

Haznos un favor a todos, y demuestra que lo que dices no son palabras, sino hechos.

Si quieres capital, ya no vale con un Power Point

9 abr

Después de muchas reuniones con Venture Capitals tanto de España como de Estados Unidos -pasando por Europa- nos hemos dado cuenta de que los inversores ya no buscan un buen plan o una presentación bonita. Los inversores están buscando proyectos viables que hayan demostrado en un prototipo que funcionan. Así nos pasó con Tuenti cuando empezamos. Lo que presentábamos a los inversores no era un power point lleno de gráficas y hojas excel ,sino que presentábamos un prototipo de Tuenti -que por aquel entonces se llamaba Who is Who- en el que se habían registrado los primeros usuarios de Tuenti que eran nuestros amigos y compañeros de la universidad. Los inversores, después de ver el producto y darse cuenta del potencial que tenía, decidieron entonces invertir. Si nos hubiéramos aproximado a ellos con una idea, probablemente las negociaciones de inversión habrían sido más duras y con menos ventajas para nosotros los fundadores.

Si quieres levantar capital para tu proyecto, necesitas hacer algo que se vea, se pueda tocar y se pueda usar. Es decir, necesitas vender una “experiencia” con tu idea. No puedes vender la idea solamente. El inversor busca invertir en algo que le haya cautivado antes a él. Por eso es importante tener un prototipo en marcha con el que vender. Si vas a ponerte a vender tu proyecto, primero siéntate y hazlo posible. No tienes por qué saber programar, tienes diferentes maneras de conseguir que alguien te pueda ayudar, desde buscando socios en tus propios contactos como ex compañeros de universidad como en páginas que te ayudan a crear prototipos web sin necesidad de saber programar.

Creo que la mejor manera de explicarlo es poner encima de la mesa los diferentes pasos por los que el resto de los emprendedores han ido. Es el esquema de inversión más común de emprendedores, que por cierto no atiende a todos los casos, sino a la mayoría de ellos. Así que si tu proyecto no ha encajado o no encaja con este modelo no significa que vayas mal, sino que eres diferente.

Amigos y Familiares (inicio)

Esta es la ronda más importante. Es la conocida como “Friends, Family and Fools”. Como habéis leido, amigos, familiares y tontos. Esta es probablemente la ronda que más cuesta, puesto que es la ronda que pone a prueba tu capacidad para vender tu producto. Si no eres capaz de vender tu proyecto a tus propios amigos y familiares, entonces imagínate lo que va a ser vendérselo a gente que no conoces. Estos amigos y familiares deberían de ser capaces de entender tu idea, tu proyecto y a dónde quieres ir. Obviamente no puedes acercarte a ellos y decirles cosas como: “Esto es la revolución, te vas a forrar” o cosas como “Aunque no lo entiendas, esto es la bomba.”. Tienes que ser capaz de explicárselo a ellos muy bien, y además de eso, conseguir que lo entiendan, que son dos cosas muy diferentes. Aprende a hablar a diferentes públicos, a diferentes tipos de personas y sobre todo, a diferentes inversores.

Esta ronda te va a ayudar a entender por qué la explicación que le das a tu madre no es la misma que le darías a tu hermano o a tu amigo. Las edades influyen. La experiencia que tengan en el campo de tu proyecto influye. Y más si es un proyecto relacionado con Internet, donde la edad es inversamente proporcional al expertise en el campo.

En esta serie deberías de ser capaz de levantar al menos 50.000 EUR o más. Suficientes para que te puedas dedicar junto con otras dos personas en full time al proyecto y hacer un buen prototipo que os ayudará para la siguiente ronda. Nosotros en Tuenti juntamos esta ronda junto con la de Business Angels y levantamos cerca de 500.000 EUR.

Private Investors o Business Angels (1 año)

Aquí es donde tu proyecto deja de ser un prototipo y pasa a ser un proyecto de verdad. La idea en esta ronda es mostrar un proyecto que funciona, que tiene un prototipo que se explica solo y que los inversores van a poder tocar y sentir. Este es el paso en el que pasas de trabajar en tu casa o garaje a una oficina alquilada. Este es el paso en el que vas a tener que hacer tus primeras entrevistas con posibles candidatos que te ayuden a poner el proyecto en tierra. Es decir, de pasar ese ASP con SQL server a MySQL con PHP.

Para que te hagas unos números, ten en cuenta que necesitarás al menos unos 10m2 por empleado -incluyendo cuartos de baño y salas comunes. También lo que tendrás que hacer ahora es ponerte en manos de un contable o de una empresa contable que te ayude a ordenar tus cuentas. Como ves, para esto necesitas ya tener tu empresa constituida. Aquí si que te tienes que mojar las manos con las administraciones e ir al registro de empresas, ir al registro de tu comunidad autónoma, etc. para poner tu S.L. en marcha. Y en efecto, S.L. es lo más recomendable a día de hoy. Te dará la flexibilidad para poder poner unos estatutos que os protejan a los creadores y a los empleados contra adversidades del mercado. A lo mejor encuentras una fórmula que se acerque a tu modelo mejor, pero cuando se trata de meter dinero, el inversor siempre quiere estructuras societarias que ya le sean familiares, como la S.L. o la S.A.

El perfil de inversor suele ser alguien que ya haya invertido antes en otros proyectos de manera personal. Si hacéis un poco de búsqueda, los podéis encontrar muy cerca, incluso locales a tu proyecto. No hace falta que te vayas a nombres muy importantes, dado que probablemente estén saturados de proyectos que mirar y no tendrás las mismas oportunidades que si te presentas a inversores de menos capacidad y más locales a tu zona.

Normalmente en esta ronda deberías de ser capaz de levantar al menos 400.000 EUR. Suficientes para tener a tí y a tu equipo trabajando un año, llegando a los 10 empleados y poniendo tu producto en el mercado con usuarios, y si ya empiezas a monetizar, mejor, porque te ayudará para tu primera Serie A.

Serie A (2 años)

El nombre de esta ronda viene dado por el tipo de acciones que estás otorgando de la empresa al inversor. En España no tiene tanto sentido ya que no existen varios tipos de acciones, sólo un tipo. En Estados Unidos sin embargo, puedes emitir varios tipos de acciones para clasificar los derechos de voto y de propiedad.

En esta ronda, deberías de tener ya un producto funcional, con varios millones de usuarios utilizándolo y con una estrategia de monetización en marcha. Depende de los ingresos que tengas, podrás pedir más o menos en esta ronda. Pero es importante que tengas ingresos, porque si no, la valoración de tu empresa entonces es más baja, y por lo tanto te vas a diluir más de lo que necesitas.

Aquí deberías de tener ya ingresos de algún tipo con el que puedas hacer un cálculo sobre cómo valorar tu empresa. Ten en cuenta que la valoración de una empresa depende de muchísimos factores, pero desde luego el más objetivo posible son los ingresos que tiene tu proyecto.

Normalmente el perfil del inversor en esta ronda es de un Venture Capital pequeño que está acostumbrado a invertir en etapas jóvenes en las empresas. En España existen ya algunos consolidados como Cabiedes, Nauta Capital o Bonsai Venture Capital. Estos inversores, además de incorporar tu proyecto a su portfolio probablemente os incorporen personas que crean convenientes para cubrir aquellas debilidades que tenéis en vuestro equipo. Tales como probablemente Business Development o Finanzas. Cosas que no se os pasaron por la cabeza dado que estabais al 100% dedicados al producto y a ponerlo en marcha.

Esta ronda es la ronda que te va a poner en el mapa, así que deberás levantar al menos 3 o 4 millones de Euros. Y la razón de esto es porque ahora deberías de tener del orden de 30 ó 40 empleados, una oficina de unos 400 metros cuadrados y unos gastos mensuales de al rededor de 150 a 200.000 EUR. Este dinero os va a ayudar a poner vuestro proyecto en los 150 empleados, equipo de ventas en condiciones, equipo de Marketing en condiciones y una buena estrategia en PR.

En Tuenti esta ronda supuso un levantamiento de cerca de 9 millones de Euros.

Siguientes rondas (+2 años)

A partir de aquí las rondas pueden seguir indefinidamente. Puedes llegar a levantar 100 millones como ha hecho Paypal, o simplemente hacer otra ronda porque necesites más capital para lanzar tu producto fuera de España.

Como podéis ver, la regla general no aplicó a Tuenti, donde nosotros tuvimos más de una ronda de private investors y business angels antes de nuestra primera ronda de Serie A. En definitiva, cada ronda se ajusta a las necesidades de cada producto. Ahora en Kuapay, hemos levantado una ronda de private investors y business angels de 1 millon después de una ronda de friends and family de otro millón de dólares. Las razones de las cantidades tan diferentes a lo normal reside en el modelo de negocio que tenemos, donde ya tenemos monetización desde el primer momento que sacamos el producto al mercado -nosotros ya tenemos facturación y tenemos flujo de caja, y llevamos sólo 14 meses de vida.

¿Cómo valoro mi empresa?

Las valoraciones de las empresas, sobre todo startups, dependen mucho de la oferta que haya. Últimamente las valoraciones se han estandarizado según la ronda. Normalmente en una ronda de Business Angels sueles dar un 10 o un 20 por ciento de tu empresa. Esto hace que ésta valga alrededor de los 4 millones de Euros. En una ronda de Serie A, estamos hablando ya de un 20% como mínimo que te van a pedir, por lo que las valoraciones rondan entre los 40 y los 100 millones de Euros. Lo que siempre he recomendado -y no tengo mucha experiencia, por lo que no os lo toméis al pie de la letra- es que tengas claras dos cosas antes de ofrecer una inversión a alguien:

1. Cuánto necesitas levantar. Ten claro un plan de negocio que explique muy bien en qué quieres gastar el dinero que vas a levantar. Sobre todo tenlo claro para tus propios planes en la empresa. Ya sean los primeros 50.000 como los 7 millones que levantes. Tienes que tener muy claro dónde los vas a poner.

2. Cuánto estás dispuesto a diluirte. Al dar acciones a un inversor, tu porcentaje se reduce, y en consecuencia, el del resto de los anteriores inversores. Habla con ellos y decide con ellos cuál es la mayor dilución a la que estáis dispuestos a llegar -siempre que estén dentro de los límites de anteriores casos. Las inversiones son más fáciles de explicar con la “jurisprudencia” anterior, al menos que tengas un caso excepcional que poder ponerle al inversor encima de la mesa.

Estas dos variables van a ayudarte a definir el marco de tu inversión. La horquilla con la que vas a poder jugar a la hora de presentar tu oportunidad a los inversores. Y siempre mantén tu oferta dentro de la horquilla. Si sales de ella, entonces no estás cumpliendo tus objetivos para financiar tu proyecto y tendrás que rehacer todo de nuevo.

Conclusión

La teoría está ahí. La podemos leer en muchos blogs y en muchos artículos. De personas que han llegado muy lejos y de otras que no tanto. Es cultura casi general para los emprendedores. Pero la práctica es lo que falta. Hay pocos proyectos en España que hayan pasado de la Serie A, y digo pocos comparándonos con otras economías de alrededor como Alemania o Inglaterra, ni si quiera Estados Unidos.

Toda startup es diferente, y por ello, sus números serán diferentes. Pero cuanto más próximos los hagas a este modelo, mejor te entenderán los inversores. Ellos tienen unos patrones muy definidos para invertir, y no suelen salirse de ellos a menos que tengan una buena razón, están invirtiendo dinero. Tanto en Tuenti como en Kuapay hemos seguido este modelo lo mejor posible. Pero las circunstancias de cada uno hace que las rondas se diferencien, por lo que si en tu proyecto tienes que hacer una ronda y no concuerda con este modelo, no te preocupes, porque si tu proyecto es interesante, entonces invertirán.

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